-
Una mujer fuera de la ley. Un hombre que se cree dueño de su voluntad. Una sociedad que castiga lo que desea. Ambientada en el Buenos Aires moderno de 1920, La Serpiente es una comedia de alta temperatura moral, donde las pasiones se entrelazan con la inteligencia y la ironía. Luciana, una mujer separada y amante de un escritor famoso, encarna la rebeldía de una época que empezaba a cuestionar los límites entre el amor, la moral y la libertad. Pedro, el intelectual que la ama, pretende dominar su propia naturaleza a través de la razón, pero termina devorado por aquello que niega: el deseo. Entre conversaciones elegantes, cafés, perfumes, cigarrillos y teorías sobre la “voluntad”, los personajes se enfrentan a un espejo social que los desnuda. Detrás de la comedia late una tragedia sutil: la lucha entre el instinto y la conciencia, entre la apariencia y la verdad. La obra se sostiene en un diálogo ágil, moderno, cargado de humor irónico y observación psicológica. Su mirada sobre la mujer emancipada y el feminismo naciente la convierte en una pieza sorprendentemente vigente. “La Serpiente” es una joya del teatro chileno‑rioplatense que retrata con inteligencia el drama del amor moderno, donde nadie queda ileso y todos muerden o son mordidos.
-
¿Puede una noche sellar el destino de un hombre para toda la eternidad?
En una Salamanca envuelta por la niebla del alma, Don Félix de Montemar —galán, jugador, duelista, y seductor sin escrúpulos— camina con paso seguro por las calles del pecado y el olvido. Ha conquistado a Elvira Pastrana, ha jugado con su corazón, y la ha dejado rota. Pero el amor, cuando es verdadero, no se extingue: florece o maldice. Y Elvira... no ha olvidado.
La Estudiantina es un relato poético, vibrante y estremecedor. Una adaptación contemporánea del clásico romántico de Espronceda, escrita por Amparo Romero, que mantiene la esencia trágica de la obra original y la actualiza con un lenguaje escénico potente, cinematográfico y simbólico. El espectador es arrastrado por las calles nocturnas de una ciudad dormida, por jardines en los que la locura florece, por tabernas donde la muerte apuesta con los vivos, y por cementerios donde las puertas no solo se abren… también esperan.
Narrada desde la voz grave y lírica de un Guardia Civil, esta pieza nos enfrenta con la sombra de nuestros actos, con el precio del desprecio, y con la certeza de que todo amor traicionado deja huellas… incluso más allá de la vida. Elvira no busca venganza: solo espera. Don Félix no teme al duelo, pero ignora que su verdadero enemigo no está afuera… sino en su propia conciencia.
Una obra perfecta para quienes aman la belleza del verso, el misterio de lo sobrenatural y las historias de amor que no mueren: se transforman.
-
¿Cómo se construye una emoción verdadera en escena?
La Rueda de las Emociones es mucho más que un manual para actores: es una brújula poética y corporal para explorar la complejidad emocional del ser humano. Partiendo de las investigaciones de Paul Ekman, Susan Bloch y Robert Plutchik, este libro fusiona ciencia, filosofía y práctica teatral en una propuesta única, dirigida a quienes buscan actuar con autenticidad.
Desde la respiración hasta la mirada, desde lo visceral hasta lo simbólico, este glosario emocional guía a los artistas por un viaje donde la emoción no se finge, se encarna. A través de 6 emociones escénicas fundamentales (alegría, tristeza, ira, miedo, deseo y ternura) y su combinación en 36 estados emocionales mixtos, el lector aprenderá a nombrar, respirar y transformar sus emociones con precisión y belleza.
Con una escritura clara y apasionada, La Rueda de las Emociones ofrece ejercicios prácticos, reflexiones filosóficas y mapas emocionales que pueden usarse tanto para construir un personaje como para habitar la vida con mayor conciencia.
Un libro para quienes sienten antes de hablar. Para quienes creen que actuar no es fingir, sino decir la verdad con el cuerpo.
-
La tragedia "Medea" de Eurípides relata la historia de una mujer poderosa que enfrenta la traición y el dolor de forma implacable. Medea, quien ha abandonado su tierra y familia por amor a Jasón, se encuentra destrozada cuando él la abandona para casarse con la hija del rey de Corinto. Esta traición despierta en ella una furia insaciable que la lleva a tomar medidas drásticas en su búsqueda de justicia y venganza. La obra explora temas universales como la venganza, el sacrificio y la lucha por la dignidad en un contexto de opresión patriarcal. Eurípides presenta a Medea como una figura trágica y poderosa, una mujer que desafía los límites de la moral y enfrenta el dolor de forma devastadora. "Medea" sigue siendo una obra relevante, mostrando hasta dónde puede llevarnos el amor traicionado y la desesperación en un mundo donde la justicia se vuelve personal y extrema.
-
¿Qué pasaría si en tu casa se instalara un extraño, vestido de virtud, y poco a poco empezara a controlar tus decisiones, tus afectos y tu familia? Esa es la pregunta que plantea Tartufo, una de las comedias más emblemáticas y afiladas de Molière.
En una casa burguesa del París del siglo XVII, Tartufo se presenta como un humilde y piadoso devoto. Con rezos fingidos y palabras llenas de falsa moral, se gana la confianza ciega del patriarca Orgon, quien lo eleva a un lugar de poder dentro del hogar. Mientras los demás miembros de la familia —incluida su perspicaz esposa Elmira y la astuta sirvienta Dorina— intentan abrirle los ojos, Orgon solo ve en Tartufo a un guía espiritual enviado por el cielo.
Pero las intenciones de Tartufo van mucho más allá de la piedad. ¿Qué esconde bajo su túnica este hipócrita virtuoso? ¿Hasta dónde puede llegar la ceguera de alguien obsesionado con las apariencias religiosas? Tartufo mezcla sátira, enredos amorosos y un retrato feroz de la hipocresía institucional, en una comedia tan hilarante como provocadora.
Ideal para lectores que disfrutan del humor punzante, las tramas bien urdidas y las obras que aún hoy nos interpelan con preguntas incómodas sobre fe, poder y engaño.
-
Sueño de una noche de verano es una comedia mágica e inolvidable de William Shakespeare que entrelaza amor, deseo, enredos, sueños y un bosque encantado lleno de seres mágicos.
La historia comienza en Atenas, donde Hermia se ve forzada a casarse con un hombre a quien no ama. Decide huir con su amado Lisandro a través del bosque, sin saber que Helena —su mejor amiga y rival amorosa— revelará sus planes por amor a Demetrio. Cuatro jóvenes amantes se adentran en una noche que cambiará el curso de sus corazones para siempre.
Mientras tanto, en ese mismo bosque, el rey y la reina de las hadas, Oberón y Titania, libran una batalla de celos y orgullo que desencadena una serie de hechizos impredecibles. El travieso duende Puck, al servicio de Oberón, es el encargado de ejecutar encantamientos que terminan en una delirante cadena de confusiones amorosas.
En paralelo, un grupo de trabajadores planea representar una obra de teatro para el duque Teseo y su prometida Hipólita. Su entusiasmo ingenuo y torpeza provocan los momentos más cómicos, en especial cuando uno de ellos es transformado mágicamente en una criatura que roza lo absurdo.
Llena de poesía, humor y simbolismo, esta obra es un canto a lo irracional del amor, el poder del deseo y la delgada línea entre realidad y sueño. Un clásico que sigue deleitando al público por su frescura, fantasía y la universalidad de sus emociones.
-
La obra se abre en la noche, antes de medianoche, cerca del castillo de Machecoul. Dos hombres —Morigandais y Blanchet— esperan a Gilles de Raiz. Desde el inicio, la atmósfera es fatal: la noche no es solo un tiempo, es un estado del alma. Todo anuncia un pacto.
Aparecen mujeres atraídas por la luz del castillo. Una Madre intenta salvar a su Hija, pero la joven está hechizada por una fuerza que llama amor, deseo, destino. Otra Mujer regresa del castillo: rota, marcada, delirante. Recognocemos que el castillo no concede placer sin aniquilación. Gilles de Raiz es descrito como un imán absoluto: hermoso, cruel, místico, monstruoso.
La Bruja confirma el mito: Gilles es alquimista, astrólogo, brujo, encantador. No ama como los hombres comunes: persigue algo que está más allá del amor, una esencia inalcanzable.
Llega Gilles. Su presencia quema. Una mujer muere tras implorar el “filtro del olvido”. Gilles la besa muerta. El horror no es escénico: es filosófico. El cadáver sirve para la invocación.
Se traza el círculo. Blanchet huye. Morigandais duda. Gilles queda solo y convoca a Lucifer. El demonio aparece no como bestia, sino como camarada lúcido, casi irónico. El pacto se sella: Gilles entrega su alma a cambio de amor eterno, poder absoluto, sabiduría sin límites y juventud perpetua.
Entonces ocurre el núcleo trágico: Gilles confiesa su pasado con Juana de Arco. Revela que fue creación política, un milagro fabricado que terminó superando a sus creadores. Juana creyó, ardió y fue sacrificada. Gilles fue testigo y cómplice.
Desde ahí, la obra se vuelve metafísica: Gilles no busca mujeres, busca lo que está detrás del amor. Ama el deseo, pero odia la materia. Es un místico sin dios, un poeta sin redención. Lucifer lo comprende: Gilles está perdido porque quiere lo absoluto.
La tragedia no es el pacto.
La tragedia es que ni siquiera el infierno puede darle lo que busca.



















