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Obras de teatro listas para montar, estudiar o interpretar — acceso digital inmediato.

  • En el Santiago elegante y bullicioso de 1888, tres viudas muy distintas enfrentan el dilema de amar, sobrevivir y defender su dignidad en un mundo donde los hombres no siempre buscan el corazón… sino la fortuna. Magdalena, aún joven y hermosa, se casó por segunda vez con Gastón, quien prometía respeto y prosperidad, pero resultó un jugador empedernido y maestro de las artimañas. Liberata, de carácter fuerte, mantiene a su joven marido Palmiro bajo férreo control… aunque él no sea tan inocente como aparenta. Y Dolores, elegante y prudente, rechaza toda insinuación de volver a casarse, consciente de los riesgos que acechan.

    En ese torbellino aparecen Roberto, hijo de Magdalena, que regresa de un largo viaje a la India marcado por experiencias intensas y un secreto en su salud; Josefina, hija de Dolores, que oculta un amor profundo por Roberto; y Miguel, el amigo fiel que ha cuidado al joven como a un hijo. Entre salones lujosos, jardines perfumados y mesas de juego clandestinas, Gastón y sus compinches urden planes para desplumar a un anciano rico, mientras intentan exprimir los recursos de sus esposas.

    La tensión crece con la inminente llegada de Roberto, que ignora la verdadera naturaleza de su padrastro. Intrigas, celos, manipulaciones y confesiones inesperadas sacuden las relaciones, mientras el amor juvenil de Roberto y Josefina lucha por abrirse camino entre los intereses creados. Con diálogos afilados y situaciones llenas de ironía, la obra mezcla crítica social, humor y drama íntimo, pintando un retrato descarnado y entretenido de la alta sociedad santiaguina de su tiempo.

  • En una modesta casa de Santiago, la vida de Guadalupe y su hija Bartola está marcada por las borracheras de Aniceto Sarmiento, esposo y padre incorregible. Entre discusiones, ironías y planes matrimoniales, surge un dilema: ¿casar a Bartola con su primo Pedro Alcántara, rico pero tan perezoso que se cansa de andar dos cuadras, o con el valiente sargento Marcial Oporto, que parte a la guerra sin más fortuna que su honor?
    La inesperada visita de doña Mónica, curandera ingeniosa, enciende la chispa de un disparatado plan para apartar a Aniceto del alcohol: desde remedios estrafalarios hasta una escenificación en la que todos fingen que ha muerto. Pero la farsa toma otro rumbo con la llegada de Marcial y la noticia de la captura del Huáscar. Entre equívocos, disfraces y falsas muertes, Aniceto vive una “revelación” patriótica y decide enlistarse para limpiar su nombre.
    En un acto lleno de humor, sátira y guiños a la actualidad de 1883, ¡Moro Viejo! combina enredos domésticos, costumbrismo chileno y fervor bélico, ofreciendo un retrato hilarante de personajes entrañables y exagerados. Una comedia de enredos donde la risa y el ingenio son protagonistas, y donde el amor… se disputa entre la flojera y la valentía.
  • En el corazón político y emocional del Chile de 1836, un drama de pasiones encendidas y deberes implacables se despliega. "El Tribunal del Honor", obra maestra del romanticismo decimonónico chileno, entrelaza amor, celos, traición y justicia en un hogar marcado por el deber patriótico y las pasiones soterradas.

    María, esposa ejemplar y alma sensible, guarda un pasado que resurge con la llegada de un comandante militar que alguna vez fue el amor de su juventud. Mientras tanto, Dolores, su joven y rebelde sobrina, lucha por un amor prohibido en una sociedad donde la reputación lo es todo.

    En este contexto, los muros del hogar se convierten en trincheras emocionales: los personajes se ven obligados a elegir entre lo que desean y lo que se espera de ellos. Don Juan, militar y esposo, representa el honor institucional, mientras que María encarna la lucha íntima entre el deber y los sentimientos. El pasado no ha muerto, y su sombra amenaza con trastocar todas las certezas.

    Una obra intensa y emotiva, donde los silencios pesan tanto como las palabras, y donde el juicio final no ocurre en tribunales civiles, sino en los recovecos del alma. Una joya olvidada del teatro chileno del siglo XIX, ideal para montajes clásicos con alta carga actoral y emocional.

    Es considerada uno de los primeros dramas costumbristas del teatro chileno. Uno de los grandes montajes del siglo XIX.

  • En la Santiago colonial de 1635, las campanas repican, pero no llaman solo a misa: anuncian intrigas, conspiraciones y pasiones peligrosas. En medio de esta ciudad dividida, una figura domina los rumores y las miradas: Catalina de los Ríos y Lisperguer, conocida como La Quintrala. Dueña de una belleza hipnótica y un carácter indomable, Catalina no conoce límites cuando se trata de defender su poder o saciar su sed de venganza.

    El Obispo Salcedo y la Real Audiencia se enfrentan en una lucha política y moral que tiene un nombre común en boca de todos: Catalina. Un sermón público contra su reputación la enciende y la lleva a planear una represalia implacable. Su objetivo será Blanca, la inocente y confiada sobrina del obispo, a quien logra engañar con la promesa de un reencuentro amoroso.

    Paralelamente, Fernando, joven apasionado e hijo de Bravo de Navieda, se ve atrapado entre su amor por Catalina y su lealtad hacia su padre, quien aspira a convertirse en corregidor. Entre las sombras se revela una antigua promesa de venganza por un crimen pasado, y una cruz perdida que podría condenar a su portador.

    Mientras los oidores, el obispo y los partidarios de Catalina mueven sus piezas como en un tablero de ajedrez, las tensiones aumentan. La casa de La Quintrala se convierte en escenario de conspiraciones, secretos y amenazas, donde cada puerta oculta un peligro y cada palabra puede sellar un destino. La pregunta es inevitable: ¿Quién prevalecerá, la justicia o la voluntad indomable de Catalina?

  • Rucacahuiñ es una zarzuela chilena escrita en 1912 que nos transporta a los paisajes indómitos de la Araucanía, donde conviven tensiones coloniales, identidades cruzadas y una dignidad indígena que resiste. Entre montañas y rucas, emerge la historia de Juana Castañeda: una mujer chilena criada desde niña por mapuches tras ser rescatada en un asalto militar. Con el tiempo, se convierte en la esposa del cacique Puelpán y madre de sus hijos, simbolizando la unión entre dos mundos.

    La obra comienza como un encuentro casual entre comerciantes y viajeros, pero rápidamente revela los engranajes de un conflicto más profundo: la codicia del colono Miguel Rojas, quien no solo comercia con los bienes indígenas, sino que también codicia a Juana. Su plan para conquistarla desata una cadena de tensiones, resistencias y afectos cruzados que alcanzan su punto más alto durante el rucacahuiñ, la gran fiesta mapuche que da nombre a la obra.

    Con diálogos vibrantes, pasajes en mapudungun, humor popular y canto, la zarzuela fusiona comedia costumbrista, drama social y lirismo poético. Filuñamco, el sirviente astuto y narrador oral, se roba las risas del público mientras teje con sabiduría los relatos del pasado. Chávez, el mozo simplón y pícaro, sirve de espejo de la transformación cultural. La música de Alberto García Guerrero aporta emoción y ritualidad, acompañando cada escena con canto y ritmo.

    Rucacahuiñ no es solo una obra; es un testimonio de identidad, resistencia y humanidad. Una celebración dramática de la memoria viva del pueblo mapuche.

  • En un país que no es la Tierra —pero se le parece demasiado— el poder se elige entre gritos, apuestas y sonrisas interesadas. En la Luna nos lleva a una república lunar donde la política es un espectáculo y el lenguaje una máscara.

    Un feriante nos invita a mirar muñecos que hablan, pero pronto descubrimos que los hilos no son de madera: son humanos. Candidatos intercambiables prometen lo mismo sin saber qué prometen. Ancianos deciden el destino del país entre halagos y cuerpos ofrecidos. El pueblo observa, opina, se contradice… y aplaude.

    Cuando el nuevo presidente toma la palabra, algo se quiebra: el discurso ya no significa nada, pero suena convincente. Las palabras se vacían, se deforman, se inflan como globos patrióticos. Nadie entiende, pero todos celebran. La forma ha vencido al contenido.

    El gobierno se instala como una opereta: ministros caricaturescos discuten eternamente sin llegar a nada. El azar, las cartas y las finanzas toman el mando. El orden se impone no por justicia, sino por cansancio.

    Y cuando alguien se atreve a decir que todo podría ser distinto, el sistema reacciona como siempre: etiqueta, encierra, castiga.

    En la Luna no es una obra del pasado. Es un espejo deformante que duele porque funciona. Una comedia que hace reír… hasta que deja de ser graciosa. Huidobro no escribe una sátira: enciende una alarma envuelta en colores, música y risas.

  • La obra se abre en la noche, antes de medianoche, cerca del castillo de Machecoul. Dos hombres —Morigandais y Blanchet— esperan a Gilles de Raiz. Desde el inicio, la atmósfera es fatal: la noche no es solo un tiempo, es un estado del alma. Todo anuncia un pacto.

    Aparecen mujeres atraídas por la luz del castillo. Una Madre intenta salvar a su Hija, pero la joven está hechizada por una fuerza que llama amor, deseo, destino. Otra Mujer regresa del castillo: rota, marcada, delirante. Recognocemos que el castillo no concede placer sin aniquilación. Gilles de Raiz es descrito como un imán absoluto: hermoso, cruel, místico, monstruoso.

    La Bruja confirma el mito: Gilles es alquimista, astrólogo, brujo, encantador. No ama como los hombres comunes: persigue algo que está más allá del amor, una esencia inalcanzable.

    Llega Gilles. Su presencia quema. Una mujer muere tras implorar el “filtro del olvido”. Gilles la besa muerta. El horror no es escénico: es filosófico. El cadáver sirve para la invocación.

    Se traza el círculo. Blanchet huye. Morigandais duda. Gilles queda solo y convoca a Lucifer. El demonio aparece no como bestia, sino como camarada lúcido, casi irónico. El pacto se sella: Gilles entrega su alma a cambio de amor eterno, poder absoluto, sabiduría sin límites y juventud perpetua.

    Entonces ocurre el núcleo trágico: Gilles confiesa su pasado con Juana de Arco. Revela que fue creación política, un milagro fabricado que terminó superando a sus creadores. Juana creyó, ardió y fue sacrificada. Gilles fue testigo y cómplice.

    Desde ahí, la obra se vuelve metafísica: Gilles no busca mujeres, busca lo que está detrás del amor. Ama el deseo, pero odia la materia. Es un místico sin dios, un poeta sin redención. Lucifer lo comprende: Gilles está perdido porque quiere lo absoluto.

    La tragedia no es el pacto.
    La tragedia es que ni siquiera el infierno puede darle lo que busca.

  • En un rincón olvidado de la cordillera chilena, donde el viento manda y la ley no alcanza, Bailahuén despliega una historia cruda, musical y profundamente humana. Un rancho aislado reúne a cuatreros, cantores, mujeres cansadas y hombres marcados por el tiempo. Allí, Don Erasmo, huaso viejo y duro, cree sostener el orden con su experiencia y su cuchillo. Pero el orden es frágil cuando entra en escena Perejil, un joven errante, pobre y hambriento de futuro.

    Clarita, joven y viva, atrapada en una relación desigual, ve en Perejil una salida. No una promesa romántica, sino una posibilidad de escape. Entre cantos populares, rancheras y guitarras, el deseo empieza a circular, y con él, el miedo. Porque en ese mundo, amar es traicionar, y sobrevivir exige silencio.

    La obra se mueve entre lo festivo y lo trágico. La música no alivia: encubre. El humor campesino no suaviza: hiere. Cada diálogo arrastra siglos de cultura oral, machismo, pobreza y códigos de honor no escritos. El mito del “bailahuén”, planta que supuestamente devuelve el vigor perdido, atraviesa la obra como símbolo: todos buscan una segunda oportunidad que no existe.

    Bailahuén es una obra de frontera: entre Chile y Argentina, entre ley y delito, entre amor y posesión. Germán Luco Cruchaga construye un sainete que ríe con los dientes apretados y canta mientras se afila el cuchillo. Nada es ingenuo. Todo tiene costo.

    Una pieza esencial del teatro chileno, tan vigente hoy como en 1928.

  • En una hacienda del sur profundo, una mujer gobierna con mano firme lo que la vida le dejó: tierras, trabajadores y un pasado que no se resigna a morir. La llegada de una joven desde la ciudad altera el equilibrio invisible de la casa y despierta pasiones largamente contenidas.

    Entre cosechas, trabajo duro y noches sin tranca, se cruzan amores desiguales, deseos no dichos y una lucha silenciosa por el control afectivo y moral del territorio. Nadie está libre: ni el hombre que aprende a amar, ni la mujer que teme perder su lugar, ni quienes observan y callan.

    La obra retrata con crudeza poética el mundo rural chileno, donde el poder no siempre grita y el amor no siempre libera. Una tragicomedia intensa, cargada de humor campesino, erotismo contenido y conflictos humanos universales, donde cada gesto cotidiano esconde una decisión que puede cambiarlo todo

  • En un modesto taller de sastrería de Santiago, entre tijeras gastadas, telas descoloridas y sueños que no cotizan en el mercado, vive Casimiro Vico, un hombre bueno, excesivamente bueno. Sastre de oficio, artista de vocación, Casimiro cree —con fe casi infantil— que el teatro ennoblece, salva y redime.

    Cuando una compañía teatral aparece prometiéndole gloria, aplausos y un nuevo destino, Casimiro acepta sin medir consecuencias. Junto a su esposa Carmen —práctica, sensible y dueña de una voz que sorprende a todos— abandona la seguridad del trabajo para lanzarse a una gira incierta. Él quiere ser actor. Ella, sin buscarlo, empieza a serlo de verdad.

    Pero el teatro no es solo telón y ovaciones. Es ensayo interminable, egos heridos, contratos difusos, hambre, trenes que no esperan y estaciones donde nadie escucha. A medida que el viaje avanza, la ilusión se agrieta. Casimiro no es el gran actor que imaginó, pero sigue siendo el hombre generoso que sostiene a todos. Carmen, en cambio, crece, se afirma, y ve con claridad lo que su marido se niega a aceptar.

    Casimiro Vico, Primer Actor es una obra profundamente humana, divertida y dolorosa, que retrata el mundo teatral desde adentro: sus miserias, su ternura y su brutal honestidad. Una tragicomedia donde el sueño artístico se enfrenta a la realidad social, y donde el verdadero heroísmo no está en el aplauso, sino en la dignidad de quien se atreve a creer.

  • Una modista viuda levanta su taller en el corazón de Santiago. Entre maniquíes, telas y máquinas de coser, Isabel Sandoval mantiene viva una casa que se tambalea entre la pobreza y el decoro. Sus hijas cosen, su hijo menor instala motores, y el mayor —el “poeta”— sueña con una vida mejor, tan alta que termina olvidando el suelo que lo sostiene.
    Armando Moock, con una pluma ágil y compasiva, retrata un hogar donde la risa y la miseria conviven. Don Alejo, amigo viejo y filósofo sin fortuna, aporta ironía y ternura; su presencia ilumina la trama como una lámpara en un cuarto oscuro. En ese espacio mínimo, el público asiste al desfile de los grandes temas del Chile urbano de comienzos del siglo XX: la educación como promesa, el trabajo femenino como resistencia, la hipocresía social, el amor no correspondido y el precio de la vanidad.
    El tono de comedia no es liviano: bajo el humor, late la herida del clasismo. Cada diálogo es un duelo entre la apariencia y la verdad, entre la ilusión y la dignidad.
    “Isabel Sandoval, Modas” es una joya de la dramaturgia chilena temprana: una comedia de costumbres con alma de tragedia doméstica. Nos recuerda que, detrás de cada vestido elegante, hay manos que cosen con amor y lágrimas invisibles que no manchan la tela, pero sí la historia.
  • Una mujer fuera de la ley. Un hombre que se cree dueño de su voluntad. Una sociedad que castiga lo que desea. Ambientada en el Buenos Aires moderno de 1920, La Serpiente es una comedia de alta temperatura moral, donde las pasiones se entrelazan con la inteligencia y la ironía. Luciana, una mujer separada y amante de un escritor famoso, encarna la rebeldía de una época que empezaba a cuestionar los límites entre el amor, la moral y la libertad. Pedro, el intelectual que la ama, pretende dominar su propia naturaleza a través de la razón, pero termina devorado por aquello que niega: el deseo. Entre conversaciones elegantes, cafés, perfumes, cigarrillos y teorías sobre la “voluntad”, los personajes se enfrentan a un espejo social que los desnuda. Detrás de la comedia late una tragedia sutil: la lucha entre el instinto y la conciencia, entre la apariencia y la verdad. La obra se sostiene en un diálogo ágil, moderno, cargado de humor irónico y observación psicológica. Su mirada sobre la mujer emancipada y el feminismo naciente la convierte en una pieza sorprendentemente vigente. “La Serpiente” es una joya del teatro chileno‑rioplatense que retrata con inteligencia el drama del amor moderno, donde nadie queda ileso y todos muerden o son mordidos.
  • En las sombras del Chile de comienzos del siglo XX, un hombre llamado Emilio Dubois se convierte en el símbolo de un país desgarrado entre la miseria y la moral.
    Este drama, inspirado en hechos reales, recorre su descenso desde el crimen hasta la redención imposible. Lo vemos asesinar, ocultarse entre cuecas y borrachos, burlar la policía y enfrentarse al destino con la calma de quien ya lo ha perdido todo.
    Pero en la cárcel, Dubois se revela humano: ama, se casa, reza, reniega de los curas y pide solo una cosa antes del fusilamiento: que su mujer y su hijo sean protegidos por el país que lo condena.
    Captura y Fusilamiento de Dubois” es más que una historia policial: es un espejo de la sociedad chilena de su tiempo.
    Su último grito —“¡Justicia, pero para todos!”— resuena más allá del cadalso, exigiendo igualdad ante la ley en un país que aún hoy parece no haberla alcanzado.
    Una tragedia moderna con corazón obrero y voz de denuncia.  
  • Imagina un reino dividido por el amor… o por la falta de él. El Rey Lear es una tragedia monumental que explora las profundidades del alma humana y los desastres provocados por la arrogancia, la ingratitud y el autoengaño. En esta obra inolvidable, un monarca anciano decide retirarse y entregar su reino a las hijas que mejor lo halaguen. Pero lo que parece una simple ceremonia se transforma en una trampa mortal cuando el rey confunde las palabras vacías con el amor verdadero.

    Lear, cegado por el orgullo, repudia a su hija menor, Cordelia, quien es la única que lo ama sinceramente. Las hijas mayores, Goneril y Regan, al obtener el poder, revelan su verdadero rostro: ambición desmedida, crueldad y traición. El rey, humillado y errante, inicia una dolorosa travesía hacia la locura, acompañado solo por un fiel bufón y un noble disfrazado.

    En una segunda trama, el conde de Gloster es víctima de un engaño similar, traicionado por su hijo bastardo Edmond, que urde una conspiración contra su propio hermano legítimo. Ambas historias se entrelazan en una danza de caos, redención y fatalidad, donde cada personaje paga un alto precio por sus decisiones.

    Con escenas de tormentas, traiciones familiares, lealtades inquebrantables y enfrentamientos desgarradores, El Rey Lear es una obra que cuestiona la justicia, el poder, el amor y la locura con la potencia de una tragedia universal. Shakespeare nos entrega aquí uno de sus textos más duros y conmovedores, donde los lazos de sangre se tensan hasta romperse, y el alma humana queda expuesta en toda su vulnerabilidad. Perfecta para el lector o espectador que busca intensidad, profundidad emocional y un drama atemporal que sigue resonando en cada época.

  • En la oscura corte de Dinamarca, un joven príncipe se debate entre la razón y la locura cuando el fantasma de su padre asesinado le encomienda una misión imposible: vengar su muerte. Hamlet es mucho más que una historia de venganza; es una profunda exploración de la conciencia humana, la traición, el amor frustrado, y la decadencia de la moral en los pasillos del poder.

    Con un lenguaje poético, lleno de imágenes potentes y reflexiones filosóficas, esta obra de Shakespeare nos sitúa frente a los dilemas más íntimos del alma: ¿Qué es la justicia? ¿Dónde termina el deber y comienza la venganza? ¿Podemos confiar en lo que vemos? A través de un protagonista agudo, melancólico y contradictorio, el espectador recorre un paisaje emocional lleno de intrigas, juegos de poder y preguntas sin respuestas.

    Hamlet es, sin duda, una de las piezas más universales y conmovedoras del teatro clásico. Su genialidad reside en que, aunque se desarrolla en una corte lejana y aristocrática, toca fibras profundamente humanas. Acompaña a este príncipe en su búsqueda de sentido, en su dolor por una madre que ha vuelto a casarse demasiado pronto, en su rabia por un mundo podrido de mentiras y apariencias. Una historia donde cada palabra importa, donde cada gesto oculta una intención, y donde la muerte no es el final, sino el principio de todo.

  • Julio César es una de las tragedias más poderosas de Shakespeare, donde se entrelazan la política, el honor, la traición y el destino con una maestría atemporal. Ambientada en la turbulenta Roma republicana, la obra gira en torno a la figura imponente de Julio César, cuya creciente influencia amenaza con romper el equilibrio de poder. Mientras los ciudadanos lo aclaman, en las sombras se fragua una conspiración que pondrá a prueba la lealtad de los más nobles corazones.

    Marco Bruto, respetado por su virtud y racionalidad, se ve arrastrado por un dilema moral: ¿es más noble la amistad o el deber hacia la república? Su decisión lo conducirá a un camino sin retorno donde los ideales se enfrentan al caos, y las consecuencias de los actos resuenan como truenos en una Roma al borde de la guerra civil.

    El discurso de Marco Antonio en el funeral de César —una de las escenas más citadas del teatro universal— es apenas una muestra del poder retórico y emocional de esta obra. Con personajes intensos, presagios oscuros, sueños proféticos y dilemas humanos profundos, Julio César nos recuerda que el destino de las naciones puede depender del conflicto interior de un solo hombre.

    Ideal para montajes teatrales intensos, lecturas críticas o adaptaciones contemporáneas con fuerte carga simbólica y política.

     
  • ¿Y si tu hermana dulce no puede casarse porque tú, con carácter de tormenta, no tienes pretendientes?
    Así comienza esta hilarante comedia de enredos, engaños y conquistas donde la lengua afilada de Catalina se convierte en el mayor obstáculo para el amor de su hermana Blanca. Ambientada en la ciudad de Padua, La fierecilla domada es una obra chispeante de William Shakespeare que combina humor físico, ironía social y reflexión sobre los roles de género.

    Todo cambia cuando aparece Petruchio, un caballero con ambiciones... y paciencia. Mientras todos huyen del genio de Catalina, él la busca con determinación, desatando un juego de voluntades y estrategias entre ambos. En paralelo, un desfile de galanes, sirvientes disfrazados y padres negociantes da vida a un torbellino de identidades cambiadas, secretos y falsas apariencias, donde nada es lo que parece y el amor debe enfrentarse a las reglas de la conveniencia.

    Con un ritmo ágil y personajes memorables, esta obra es una sátira que combina romance, teatro dentro del teatro y una crítica humorística sobre el matrimonio y la obediencia. Ideal para públicos que disfrutan de los clásicos universales con un toque de picardía, esta versión mantiene la esencia original con un lenguaje accesible y lleno de teatralidad.

    La fierecilla domada es una obra que invita a reír, reflexionar y dejarse seducir por los juegos de poder y amor. Perfecta para montajes contemporáneos o lecturas con perspectiva crítica.

  • “Ubú Rey” es una de las obras fundacionales del teatro moderno, un estallido de sátira y provocación que rompió con todas las convenciones teatrales de fines del siglo XIX. Alfred Jarry coloca en escena a un personaje grotesco y desmesurado: el Padre Ubu, un ex capitán de dragones que, manipulado por su esposa, decide asesinar al rey y adueñarse del trono de Polonia.

    Desde el inicio, los diálogos rebosan de vulgaridad, insultos e incoherencias que transforman la tragedia clásica de la ambición en un carnaval absurdo. La avaricia y brutalidad del nuevo monarca no conocen límites: crea impuestos ridículos, devora banquetes interminables, manda ejecutar a nobles y magistrados sin juicio, y reduce el Estado a un botín personal. Su lenguaje escatológico y sus delirios de grandeza revelan la caricatura del poder en su forma más grotesca.

    Frente a esta tiranía surge la figura del joven príncipe Bougrelas, heredero legítimo, que sobrevive a la masacre y recibe de sus antepasados la misión de vengar a los suyos. A su alrededor, el pueblo sufre hambre, saqueos y abusos, mientras las potencias extranjeras —particularmente Rusia— aprovechan el caos para intervenir. Entre conspiraciones, persecuciones y batallas absurdas, la obra despliega un torrente de humor negro y violencia caricaturesca.

    Más que una sátira política puntual, “Ubú Rey” es una metáfora universal sobre la estupidez y la corrupción del poder. Jarry convierte el teatro en un espacio de irreverencia, donde lo grotesco revela las verdades más incómodas. Una pieza que aún hoy resuena por su ferocidad y su capacidad de incomodar y divertir a la vez.

  • En un rincón olvidado de la ciudad, donde la infancia se pudre antes de florecer, una familia lucha —o se destruye— bajo el peso de su propia sangre.

    Un padre quebrado, una madre que se apaga, dos niños que aprenden demasiado pronto lo que nadie debería saber… y una muerte que lo cambia todo.

    Malacrianza no es solo una obra: es un golpe seco al pecho. Un viaje crudo por la marginalidad, donde el amor se confunde con la violencia y la inocencia se deforma hasta volverse irreconocible.

    A través de escenas fragmentadas, voces que se cruzan y recuerdos que sangran, el espectador entra en un mundo donde no hay refugio. Donde la calle educa, el hambre enseña, y el cuerpo paga.

    Pancho y Girlén no juegan: sobreviven. Cantan en micros, esquivan manos, inventan futuros que nunca llegan. Mientras tanto, el padre —fantasma de sí mismo— se hunde en la culpa, la negación y el deseo más oscuro.

    Pero toda violencia deja huella.
    Y toda herida, tarde o temprano… responde.

    Una obra intensa, incómoda y profundamente humana, que expone sin filtros la fractura de la familia y la crudeza de una realidad que muchos prefieren no mirar.

     
  • En una noche suspendida entre la memoria, la furia y la muerte, un anciano Pablo de Rokha se enfrenta a los fantasmas de su propia existencia. Rodeado de papeles, vino, piedras y recuerdos, el legendario poeta chileno revive los episodios que marcaron su vida: el amor feroz por Winétt de Rokha, la tragedia de sus hijos perdidos, las luchas políticas que incendiaron su pensamiento, las disputas con la intelectualidad de su tiempo y la incansable batalla de un hombre que jamás supo doblarse ante nadie.

    “De Rokha” no es una biografía convencional: es una inmersión visceral en la mente y el corazón de uno de los personajes más intensos, contradictorios y apasionados de la literatura chilena. A través de una puesta en escena profundamente poética, la obra transforma al célebre escritor en un mito viviente; un toro herido, un profeta maldito, un padre devastado, un amante feroz, un revolucionario que convirtió la palabra en arma y la poesía en piedra.

    Entre recuerdos fragmentados, apariciones fantasmales y diálogos cargados de crudeza, humor y lirismo, el espectador presencia la construcción y destrucción de un hombre monumental que dedicó su vida a escribir con rabia, amar con violencia y vivir sin pedir permiso. Cada escena revela el precio de su genialidad, el peso de sus convicciones y la soledad inevitable de quien elige enfrentarse al mundo entero antes que traicionar su verdad.

    Con una estética intensa y profundamente teatral, “De Rokha” es un homenaje feroz al artista indomable, al hombre político, al padre quebrado y al poeta inmortal. Una obra sobre la creación, el dolor, la memoria y la lucha de un hombre cuya voz fue demasiado grande para su tiempo… y demasiado salvaje para ser olvidada.

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