Una voz atraviesa los siglos. No grita… advierte.
Desde los templos del antiguo Egipto hasta los cerros de Chile contemporáneo, Las Copas de la Ira despliega un viaje brutal por la historia humana, donde cada época revela la misma herida: la incapacidad de escuchar.
Un faraón que teme a su propio linaje.
Un niño que presencia mensajes divinos que anuncian el fin.
Un marginal que transforma la violencia en destino.
Un oficial que convierte el horror en rutina.
Y por sobre todos, un profeta que ha vivido mil vidas… y que sigue hablando, aunque nadie quiera oír.
Esta obra no ofrece consuelo. No promete redención fácil. Es un espejo oscuro donde la humanidad se reconoce —o decide no hacerlo.
Con una estructura fragmentada, poética y profundamente política, Ramón Griffero construye una pieza que no narra una historia lineal, sino una acumulación de advertencias. Cada escena es un golpe. Cada personaje, una señal.
Aquí no hay héroes.
Solo testigos del derrumbe.
Y tú, espectador…
¿Escucharás esta vez?



















