Teatros hoy: cómo mantener un escenario y no morir en el intento

Un teatro no se abre: se sostiene. Se sostiene con dinero, con gestión, con energía constante y con una paciencia que rara vez aparece en los discursos. Quien aún crea que basta con tener una buena cartelera —interesante, diversa, comprometida— probablemente terminará con una programación impecable… y una caja vacía. No es pesimismo. Es estructura. Hay una ilusión persistente, casi romántica: pensar que el teatro vive de sus funciones. Como si cada noche fuera suficiente para justificar el resto [...]