Louise Glück escribe poemas para transmitir el testigo de la intimidad: sutiles momentos psicológicos capturados en una dicción austera“. Así empieza On Louise Glück. change what you see, un estudio sobre la obra de la poeta estadounidense, elegida este jueves como la ganadora del Premio Nobel de Literatura de 2020. Glück (Nueva York, 1943) es la cuarta mujer que entra en el palmarés en la última década y la segunda poeta, después del sueco Thomas Transtrommer (2011).

Para los lectores que descubran con este premio la obra de Glück, el reto es dar sentido al misterio. El testigo de la intimidad y la dicción austera son pistas que anuncian una poesía bien publicada en español a través de la editorial Pre Textos.

Una tenue luz despunta sobre la bien trazada pradera,

detrás de la cama. Él la coge en brazos. Quiere

decirle: Te quiero, nada puede dañarte

pero cree

que es mentira, y al final le dice

estás muerta, nada puede dañarte,

lo cual se le antoja

un inicio más prometedor, más verdadero.

Son versos tomados de Averno (edición original de 2006: traducción de Abraham Gragera y Ruth Miguel Franco) que permiten intuir algunas ideas muy sintéticas sobre la literatura de Glück: su poesía tiende a reproducir formas de narración más o menos crípticas y esenciadas. La intimidad es el testigo que hay que traspasar.

El fallo del Nobel, por su parte, habla de una “infalible voz poética” que con “austera belleza hace de la existencia individual algo universal”.

El maestro me dijo: Debes escribir lo que ves.

Pero lo que yo veía no me emocionaba.

El maestro contestó: cambia lo que ves

Los versos de Glück proceden esta vez de Vita nova, su octavo libro publicado. Una de las ideas que se expresan en On Louise Gück. change what you see dice que Glück es una poeta eternamente insatisfecha, crítica consigo misma hasta lo obsesivo y en permanente metamorfosis. Muy en resumen, esa metamorfosis, vista en conjunto, ha consistido en adquirir distancia hacia las ideas y los hechos narrados, sin perder por ello conexión. La palabra inglesa dettachment, traducible sólo en parte como desapego, es la que empleó la crítica Rossanna Warren para explicar la posición vital de Glück.

Por debajo de las ideas, esta la realidad que Glück intenta mirar desde la distancia. Una realidad tan vulgar como la de cualquiera: divorcios, amores esquivos, desastres familiares… o la anorexia nerviosa, que fue la experiencia más importante de sus años de formación, según ha contado ella misma en sus libros.

La enfermedad, en su caso, llegó a ser tan grave que la obligó a dejar el bachillerato en su último curso y la llevó a un largo periplo de psicoanálisis. Glück, con los años, ha explicado aquella época como la pelea de una niña inteligente, criada en una familia culta y afectuosa, pero necesitada de reconocimiento y anhelante de control. Una vida vulgar y áspera como la de cualquiera, que encontró en la literatura la distancia que embellecía el dolor.

Nacida en Nueva York en 1943 y educada en el Sarah Lawrence College y en Columbia, Glück ganó el premio Pulitzer de poesía en 1993 por el libro El Iris salvaje y el National Book Award en 2014 por Faithful and virtuous night. Los lectores en español tienen seis títulos traducidos disponibles: El iris salvaje (Pre-Textos, 2006), Ararat (Pre-Textos, 2008); Poesía selecta (Colección Luna Nueva, Universidad de Caracas, 2010); Las siete edades (Pre-Textos, 2011), Averno (Pre-Textos, 2011) y Vita Nova (Pre-Textos, 2014).

El Nobel de Louise Glück coincide con el Premio Princesa de Asturias de la canadiense Anne Carson. La tentación es hilar sus carreras: tanto Carson como Glück emplean la mitología griega para hablar de las pequeñas tragedias domésticas. Soledades adolescentes, tristeza en los suburbios, sueños de grandeza… Si la estrategia de Glück es la distancia, la de Carson es la empatía. Puede ser buena idea leer sus textos en paralelo.

“UNA POETA DE LA VIDA, DE LA EXALTACIÓN”

“Conocí sus versos a través de un amigo y me enamoré de su poesía nada más leer El iris salvaje, que fue el libro que la encumbró al lograr en 1993 el Premio Pulitzer. “Tuve el firme propósito de publicarle y no he parado”, explica Manuel Borrás, editor de Pre-Textos.

“Louise Glück es una poeta de la vida, esencialmente de la vida”, agrega su editor en España. “Te puede contar algo doméstico pero siempre queda trascendido. Puede hablar de sus hermanos, pero a la vez está hablando de todos los hermanos. Tiene el poder de la universalización“.

“Su poesía no es nada campanuda, es una poesía de la naturaleza, de la exaltación de lo vivo. Y, sobre todo, supone una clarísima reflexión sobre el paso del tiempo”, comenta un feliz y orgulloso Borrás.

Recomienda el editor especialmente el libro Una vida de pueblo “para estos días que estamos pasando porque nos puede ayudar: ese paso de los días, del tiempo”.

FAVORITOS DERROTADOS

Louis Glück sucede en el galardón al escritor austriaco Peter Handke y a la novelista polaca Olga Tokarczuk, que fueron reconocidos con el máximo premio literario del mundo en 2019, cuando se concedió también el premio correspondiente a 2018. Ese año la Academia fue incapaz de reunir un jurado para el Nobel de Literatura tras un escándalo sexual.

La escritora Maryse Condé partía como la primera favorita este año en las casas de apuestas. Condé aparecía junto a la autora rusa Liudmila Ulítskaya entre las laureadas más probables. Junto a ellas, la lista de favoritos incluía a escritores chinos, japoneses, estadounidenses, noruegos… y un español, Javier Marías, colocado en un notable séptimo puesto. Haruki Murakami y Margaret Atwood compartían lista de candidatos probables con Anne Carson, Annie Ernaux, Cormac McCarthy, Don De Lillo, Marilynne Robinson o Edna O’Brien.

Con el de hoy se han entregado 113 premios Nobel de Literatura, 11 de ellos para escritores en lengua española. De este más de centenar de galardonados, únicamente 16 han sido mujeres. La edad media de los ganadores se sitúa en 65 años, siendo Ruyard Kipling el más joven (41 años) y Doris Lessing la más mayor (88 años).

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