¿Alguna vez te has preguntado qué sucede en el cerebro de un actor cuando interpreta un papel? Pues unos científicos investigaron a unos estudiantes de actuación, encontrando diversos patrones de actividad cerebral cuando interpretan a un personaje y cuando no. Los detalles del estudio fueron publicados en la revista Royal Society Open Science.
El psicólogo Steven Brown, autor principal del estudio e investigador de la Universidad McMaster en Canadá, junto con sus colegas analizaron alrededor de 15 actores, principalmente estudiantes de teatro. Ellos fueron capacitados en un taller de teatro para interpretar los papeles de Romeo y de Julieta, en el caso de ser hombre o mujer, respectivamente.

El estudio

A los jóvenes se les hicieron varias preguntas, las cuales fueron respondidas a través del personaje. Luego se les pidió que acudieran al laboratorio, donde sus cerebros fueron escaneados mediante una resonancia magnética. Cuando estaban dentro del escáner, se les hizo diversas preguntas que debían responder poniéndose en el lugar de los amantes de la obra de teatro. Algunas de las preguntas fueron “¿harían una fiesta?” o “¿Y les dirían a sus padres que se habían enamorado?”.
Bajo cuatro premisas diferentes asignadas de manera aleatoria, los actores respondieron diversas preguntas. En uno de los casos se pidió que den su propia perspectiva; en otro momento se les cuestionó sobre cómo reaccionaría un amigo cercano frente a una determinada situación. Luego se les pidió que respondieran como si fueran Romeo o Julieta y en la última premisa se les solicitó que opinaran usando un acento inglés.
Los resultados revelaron que la actividad cerebral variaba, dependiendo del escenario en el que se encuentre la persona o la situación que se le haya planteado. “Parece que cuando estás actuando, te estás reprimiendo. Casi como si el personaje te poseyera”, afirmó Brown.

Los resultados

El primer cambio que notaron en los patrones cerebrales fue cuando los actores pensaron cómo podrían responder su amigo comparados con sus respuestas personales. Los investigadores observaron una disminución en la actividad cerebral en áreas particulares de la corteza prefrontal. Lo cual está relacionado a la capacidad de inferir lo que otros piensan o sienten.
Este cambio fue similar cuando los actores respondían en base al personaje. Eso sugiere que cuando las personas actúan, usan los conocimientos de una tercera persona en base a su carácter o ideas. Sin embargo, este no fue el único cambio: sufrieron una reducción en la actividad cerebral en dos regiones de la corteza prefrontal relacionada con el sentido del yo.
“La desactivación asociada con una reducción, una supresión, del conocimiento de sus propios rasgos, creo que se ajusta a lo que puede implicar la actuación”, afirma Brown. Este psicólogo cree que cuando estás actuando, reprimes tu propio yo y parece como “que el personaje te posee”.
Solo cuando ellos respondieron en función a Romeo o Julieta, ellos mostraron un aumento en la actividad de un área llamada precuneus, en comparación a cuando eran ellos mismos. Esta se vincula con la conciencia y la atención, por ello Brown explica que “los actores tienen que dividir su conciencia, tienen que controlarse a sí mismos y estar en el personaje al mismo tiempo”.
Además, esta desactivación fue observaba cuando los estudiantes de teatro cambiaron de acento, aunque respondiendo desde su propio punto vista. En ese caso, Brown cree que los gestos pueden ser útiles para asumir un papel.
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