Andréi Tarkovski construyó su carrera con base en una concepción muy particular del cine. Creía que las producciones audiovisuales no debían funcionar según las pautas comerciales del mercado; sino que habrían de encontrar su valor en su propia función como vías de expresión artística. A su vez, esta expresión artística sólo es tal en tanto que pretende generar un encuentro entre el espectador, su visión del mundo y la “realidad” planteada en una obra: lo cual desemboca en un nuevo estado de consciencia del espectador.

Una mirada ascética del séptimo arte, ciertamente, heredada del quehacer político de los constructivistas rusos como EisensteinVertov y compañía. Para ellos, el cine era un call to action, un vehículo para llamar a las masas a unirse a la revolución leninista; y, por lo tanto, éste no debía cumplir con las exigencias estéticas, narrativas y comerciales que se imponían desde Hollywood.

Resultado de imagen de Andréi TarkovskiAhora bien, si no imposible, en la actualidad es difícil pensar en la separación del cine y el mercado. Sobre todo porque la exhibición no sería posible sin la ingerencia de las distribuidoras que han acaparado el negocio cinematográfico. Sin embargo, esto no quiere decir que la concepción del cine de Tarkovski sea obsoleta o esté ya rebasada por las c

ondiciones actuales. Es hoy precisamente cuando más se necesita mirar atrás y hacer un repaso por las palabras del director ruso.

Sí, inevitablemente, uno tendrá que entregarse a las exigencias comerciales para alcanzar la meta de la exhibición. No obstante, es importante encontrar el punto de equilibro entre tales condiciones y la voz propia de una obra cinematográfica. Para hallar este justo medio, quizá sea necesario escuchar directamente 

Tarkovski. En esta entrevista expresó algunos consejos para las nuevas generaciones de cineastas. Espero que te sirva y que te inyecte el arrojo necesario para iniciar ahora mismo tu camino en el cine.

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