Pocos fenómenos meteorológicos tienen tanta magia como la lluvia. Musa de poetas y artistas de todas las épocas, la lluvia evoca tranquilidad y armonía, invita a recluirse y a reflexionar sobre la vida.

Christophe Jacrot es un fotógrafo francés que sabe mostrar como nadie la belleza oculta en los días de lluvia. Gotas de agua en las ventanas o calles mojadas se convierte en arte cuando Jacrot lleva su cámara en mano. Los reflejos de luz distorsionados por el agua hace que sus fotografías parezcan pinturas en acuarela.

Es curioso ver las obsesión que tiene este fotógrafo por el agua. Ha recorrido las principales ciudades del mundo haciendo trabajos cuyo denominador común es la lluvia. Un proyecto evocador que nos invita a refugiarnos en nuestros lugares y a descubrir nuevos matices, nuevos colores y nuevas historias, a través de nuestros ventanales.

Compartir En: